Leisure Suit Larry 1: In the Land of the Lounge Lizards

Os presento a Larry Laffer. Larry es un tipo normal y corriente, que se gana la vida vendiendo software a domicilio, una profesión tan digna como cualquier otra. Pero un día, Larry cae en la cuenta de que al mirarse al espejo sólo ve a un cuarentón que vive con su madre y que nunca ha conocido mujer. ¿Es ésta la vida que merece? ¿Acaso el sueño americano le está vetado? ¡Ni hablar! Puede que se esté quedando calvo, puede que no llegue a ser rico, pero por Dios que si de Larry depende no va a morir virgen.
Por ello, nuestro héroe decide un buen día vender su coche, comprarse un elegante (según sus cánones) traje de poliéster y una cadena de oro, y con el efectivo que le queda en el bolsillo pasar la noche de su vida en la ciudad de Lost Wages, noche que no va a terminar sin que el bueno de Larry tenga, de una vez por todas, una apasionada velada de sexo sin freno con la chica más explosiva que encuentre. Este loable objetivo era el que proponía el soltero de oro de los videojuegos en Leisure Suit Larry in The Land of the Lounge Lizards, un título emblemático de los años 80 y 90 que nos llegó de la mano de Sierra y que nos confirmaba, si es que eso hacía falta, que el ocio digital no era necesariamente cosa infantil.


 

El asunto de hacer un juego de temática “picante” no era algo nuevo. Había muchos títulos anteriores que ya tocaban la temática del sexo, pero el que ahora mismo nos ocupa fue el que más personalidad propia adquirió y por ello también uno de los más recordados con cariño por parte de los usuarios, que en algún u otro momento nos hemos sentido en el pellejo de este ligoncete empedernido, machista y de mente calenturienta, y buena parte de culpa la tiene su cercanía y su sentido del humor canalla que aún en pleno siglo XXI es capaz de sacarte no pocas sonrisas e incluso alguna carcajada.. La historia de Leisure Suit Larry comienza en el lejano 1981. Es una época en la que el género de las aventuras de texto estaba en voga, siendo el favorito del matrimonio formado por Ken y Roberta Williams, fundadores de la compañía On-Line Systems que luego conoceríamos como Sierra. Uno de los juegos que On-Line desarrolló en el mencionado año fue Softporn Adventure, el cual prometía mujeres, erotismo, alcohol y mucho más. En realidad, Softporn Adventure obligaba a usar la imaginación puesto que era una aventura enteramente conversacional, sin gráfico alguno, que en clave de humor y con referencias que lo hacían valedor de una calificación para mayores de 18 años, proponía al jugador el reto de conseguir acostarse con tres chicas para superar con éxito el juego.


A la izquierda: carátula de Softporn Adventure. A la derecha: no es buena idea joder a un camarero, sobre todo en sentido literal.

 

En 1987, Sierra decidió rescatar este juego y darle un buen lavado de cara. Fue entonces cuando el diseñador Al Lowe ideó a Larry Laffer, un protagonista con una personalidad inusualmente rica y elaborada que viene a ser como una especie de cruce entre Berlusconi y Jose Luis López Vázquez. Esta vez sería Larry y no alguien anónimo y en blanco quien se embarcara en la aventura de los placeres carnales, convenientemente representada en las pantallas de PC, Amiga, Atari ST, Apple II y TRS-80 con escenarios y personajes que venían a sustituir al texto plano. Larry vivía su noche loca en Leisure Suit Larry in The Land of the Lounge Lizards, en una ciudad con un puñado de localizaciones distintas y gente estrafalaria con la que interactuar. Dicha interacción se realizaba mediante unos controles para el movimiento del personaje y la introducción de unos comandos formados por un verbo y el objeto de este verbo, dando frases cortas como OPEN DOOR, USE PHONE, etc. Al Lowe consiguió dotar a Larry de un carisma tal que le valió proseguir sus aventuras en pos del amor y los casquetes en siguientes entregas publicadas también por Sierra.


Carátula y captura de Leisure Suit Larry in The Land of the Lounge Lizards en versión EGA

 

Precisamente en medio de esas entregas, Sierra decidió que la aventura original de su ligón estrella se merecía un reestreno, y así obtuvimos el juego acerca del que estáis leyendo ahora mismo. Leisure Suit Larry in The Land of the Lounge Lizards tuvo un remake en 1991 para aprovechar las mejoras en cuanto a tarjetas gráficas que había por entonces y presentar el juego en pantalla con la resolución y paleta de colores que permitían las VGA. El diseño visual del juego fue absolutamente remodelado y también su intérprete, que pasaba del anterior AGI (Adventure Game Interpreter) al más novedoso SCI (Sierra’s Creative Interpreter), basado en un sistema de iconos que representan las acciones, convirtiéndolo en un juego totalmente point and click. Estos iconos permanecían ocultos hasta que el cursor se acercaba al extremo superior de la pantalla, aprovechando así al máximo la zona de juego.


Eso, grítalo más alto…

 

Así pues, Larry comienza el juego frente al bar de Lefty, un tugurio de mala muerte que será su punto de partida en una sucesión de situaciones que le llevarán a sitios tan dispares como una tienda de 24 horas, una discoteca o un casino, a los que llegará tomando un taxi que, lógicamente, tendrá que pagar de su bolsillo, con lo que tendremos que tener presente este aspecto. En cada uno de estos sitios tendrá que recoger objetos, hablar con personajes y usar lo que lleve encima de la forma adecuada para poder avanzar hacia su meta. El camino, sin embargo, no está exento de peligros. Contrariamente a lo que era costumbre en otras aventuras gráficas, Larry no sólo podía perder la virginidad esa noche, sino también la vida, y de variadas formas, todas relativamente comunes. Por ejemplo, cruzar la calle a lo loco puede provocar que un conductor imprudente atropelle a nuestro playboy, igual que meterse por callejones poco recomendables o intentar hacerle un simpa a un taxista cabreado podían tener consecuencias desastrosas. El Game Over solía venir anunciado por un pequeño cuadro en el que un texto gracioso nos aleccionaba sobre lo erróneo de nuestras acciones y nos invitaba a comenzar de nuevo la aventura. De este modo, Leisure Suit Larry era principalmente un juego que seguía el método de prueba y error y en el que guardar y cargar la partida de forma frecuente era muy recomendable.


Lost Wages, la ciudad del vicio y el mal gusto.

 

Pero no todo van a ser sorpresas desagradables para Larry. A lo largo de la noche, el ligón podrá intentar entrarles hasta a tres esculturales bombones, cada una de las cuales tendrá sus propósitos y su forma de tratar con ellas. El que alguna de ellas sea la mujer que acabe sacando a Larry de su pertinaz sequía sexual dependerá de que sepamos darle a cada una lo que necesita, pero como en la vida real, las chicas pueden no ser tan receptivas como a nuestro protagonista le gustaría, con lo que a Larry siempre le quedará, si es capaz de acceder a ella, la opción de acudir a los servicios de una prostituta que le saque del apuro en un momento dado. Precisamente son estas bellezas femeninas las que brillan con luz propia en medio de un entorno visual gobernado por la estética chillona de los ochenta y representado en un estilo muy cercano al dibujo animado, con formas llenas de aristas, colores chillones, ángulos rebuscados y en general un cierto horterismo reinante entre los ambientes más chic de Lost Wages. Entre personajes masculinos deformes y cabezones, contrahechos incluso, las proporciones de las sexys zagalas son como un faro que deslumbra aún más cuando establecemos una conversación con ellas, pasando la vista a un primer plano en el que se puede apreciar verdaderamente el trabajo de los ilustradores en presentar a chicas realmente atractivas, de prominentes curvas y rasgos realistas, sin que desentonen en medio de la vorágine cartoon del juego. Si conseguíamos completar con éxito la aventura, el propio Al Lowe hacía una valoración al final en función de los puntos conseguidos, y es que al igual que en Indiana Jones estaba el Coeficiente Indy, aquí tenemos un baremo de 222 puntos que Larry puede sumar en función de su efectividad.


Paco Martínez Soria Seal of Approval.

 

Con todo lo comentado, Leisure Suit Larry in The Land of the Lounge Lizards era un juego que se desmarcaba de la media, tanto por temática como por carisma y por sentido del humor. Es lógico que Sierra quisiera dar cancha a su chavalote y prosiguiera con sus conquistas en siguientes entregas. La continuación directa de este juego, Leisure Suit Larry Goes Looking For Love (In Several Wrong Places) (Leisure Suit Larry Busca El Amor (En Varios Sitios Equivocados)) comienza justo donde este acaba, y a su vez vería otra continuación más en Leisure Suit Larry III: Passionate Patti in Pursuit of the Pulsating Pectorals (La Apasionada Patti A La Búsqueda De Los Pectorales Palpitantes).


Al fin algo bueno en la tele.

 

Fue justo aquí donde Al Lowe quiso echar el freno a las andanzas de su criatura y declaró que jamás haría una cuarta entrega de Leisure Suit Larry. Sin embargo, Sierra discrepó con esto y llegado el  momento, se planteó más secuelas. Al Lowe, hombre de palabra, no quiso contradecirse y como lo prometido es deuda jamás hubo un Larry IV, sino que directamente se pasó a Leisure Suit Larry 5: Passionate Patti Does a Little Undercover Work (La Apasionada Patti Hace Un Pequeño Trabajo De Incógnito) en el que un Larry que ahora trabaja para la televisión buscará a la mujer ideal para su programa Los Vídeos Caseros Más Sexys de América, mientras su, llamémosla amiga con derecho a roce más estable, Patti, intenta desvelar una turbia trama de corrupción en una discográfica. A este juego siguieron Leisure Suit Larry 6: Shape Up or Slip Out! (¡Ponte En Forma O Apártate!) y Leisure Suit Larry 7: Love For Sail! (juego de palabras entre “sail” , navegar, y “sale”, venta), que fue el último juego de Al Lowe en esta serie. Después vendrían las andanzas de Larry Lovage, el sobrino universitario de Larry… pero quizá os hablemos en otro momento sobre eso.


Llamé a un taxi y cuando se acercó, su molonga matrícula me fascinó.

 

Y este, amigos, es Larry Laffer. Un tipo al que vale la pena conocer. MicroMania regaló en su día hace unos años una recopilación de estos juegos que actualmente desconozco si aún se puede adquirir en alguna tienda, pero si podéis hacerlo os animo a que le deis una oportunidad y os vayáis de juerga con él por Lost Wages. Al fin y al cabo, todos, alguna vez, hemos buscado el amor. Aunque sea en los lugares equivocados.


♪Vamos, Larry, sal a bailar, que tú lo haces fenomenal♫
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Acerca de juanefdez

Gamer nostálgico a tiempo completo.
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Una respuesta a Leisure Suit Larry 1: In the Land of the Lounge Lizards

  1. Johnd418 dijo:

    It is also possible that Zynga’s chosen advertising network is to blame if we ffffdkekfaed

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