Chrono Trigger

Corría el año 1994 y las revistas de videojuegos hacían un anuncio a bombo y platillo. En Japón, bastante antes de que Enix y Squaresoft se fusionaran, miembros de las dos compañías se iban a reunir para crear un juego que editaría Squaresoft en lo más parecido a un crossover de superhéroes en la vida real. Las cabezas visibles del proyecto eran nada menos que Hironobu Sakaguchi, creador de Final Fantasy, Yuji Horii, creador de Dragon Quest, y Akira Toriyama, autor entre otros de Dragon Ball y diseñador perenne de Dragon Quest; a este hombre le pones dragones de por medio y se vuelve tarumba. En España la muchachada de la época sudábamos bastante de los dos primeros nombres, pero en cuanto leímos Akira Toriyama… ¡tío, Akira Toriyama!¡El mismísimo Akira Toriyama, el culpable de que pasásemos buena parte de la infancia lanzando Kamehamehas imaginarios! Fuá, nen, quédate tó loco. Por los artículos empezaban a asomar algunas capturas y ya veíamos Gokus por todas partes, y no sin razón, al fín y al cabo Toriyama no se caracteriza por su variedad de diseños, y en las imágenes de los personajes del nuevo juego creíamos reconocer a algunos otros que ya habíamos visto en la tele. Como demonios occidentales que éramos se nos escapaba el auténtico quid de la cuestión, que de la unión casi incestuosa de Final Fantasy y Dragon Quest, las dos sagas de RPG’s digitales más emblemáticas de todos los tiempos, podía salir un behemot videojueguil de proporciones titánicas que nos dejase a todos haciendo eses con el culo torcido y luego destruyese Tokio. Para mi desgracia, no tenía una Super Nintendo, por no tener no tenía ni consola, y tuve que renunciar a mi parte de dulce, dulce hype.

Pasaron los meses y en 1995 Chrono Trigger, el juego en cuestión, llegó, vió y la partió. Pero no aquí. Aquí veíamos desde la barrera los laureles y loas que Hobby Consolas y Superjuegos dedicaban a ese título creado por dioses entre mortales, una obra de arte, decían. Pero no corras al Corte Inglés, pequeño Pepito, que no lo encontrarás allí. Chrono Trigger se quedó en un placer prohibido reservado sólo a los iniciados en el noble arte de la importación. Y fue precisamente en un Mail donde lo vi de importación por primera vez. En una pequeña tele de unas 14 o 15 pulgadas se repetía una y otra vez esta intro:

OMFG!!! ¿Pero qué veían mis ojos? ¿Dinosaurios? ¿Naves? ¿Robots descomunales? ¿Viajes en el tiempo? ¿Magias combinables entre personajes? ¿¿Por qué, en el nombre del cielo, por qué no estaba jugando a esto?? Pues porque como ya he dicho no tenía una Super Nintendo. Y no la he tenido hasta muchos años después gracias a eBay y un saleroso vendedor andaluz. Y ahora, gracias a los mismos medios y a un amable inglés cuyo nick no recuerdo, Chrono Trigger es quizá mi posesión más preciada y aún a día de hoy la mejor compra que he hecho en mi vida.

Chrono Trigger es un JRPG que sigue la tendencia de los protagonistas silenciosos, casi autistas. En este caso es un zagal llamado Crono que vive en el reino de Guardia, que se encuentra en plena celebración de los 1000 años de su fundación. Para la ocasión se celebra una feria en la que Lucca, única amiga conocida de Goku Crono y, como diría Howard Wolowitz, a un accidente de laboratorio de convertirse en supervillana, presenta junto con su padre Taban su última invención, una máquina de teletransporte. Mientras Crono se dirige al evento se tropieza literalmente con una chica un tanto hiperactiva que se presenta como Marle y se le apalanca para el resto de tarde. Durante la demostración del teletransportador con Crono como conejillo de indias todo parece salir bien, pero al ofrecerse la rubia de Dr. Slump Marle para un segundo intento, la máquina reacciona a un colgante que lleva al cuello y un vórtice aparece de la nada absorbiendo a Marle y desapareciendo en cuestión de segundos. Ante el desconcierto general y tras meditar unos segundos que a saber cuando volverá a pillar cacho, Crono recoge el colgante y pide a Bulma Arale Lucca y Taban que recreen de nuevo el experimento para volver a generar el vórtice y partir en busca de Marle. Crono acabará dando con sus huesos a las afueras de Guardia para descubrir que ha retrocedido 400 años en el tiempo y que Marle acaba de cambiar el curso de la historia.

Pero ¿cómo es posible?, os preguntareis. En primer lugar porque es un videojuego, caramba, y en segundo, Lucca aparece para explicar a los amigos de la física cuántica que por lo visto hay repartidos por todo el mundo unos agujeros de gusano que interconectan entre sí diferentes épocas y lugares, y que basándose en la reacción de la máquina ha deducido cómo activarlos. Como si de Marty McFly y Doc Brown se tratase, Crono y la action nerd Lucca deberán deshacer el entuerto provocado por esa anomalía temporal con patas en la que se ha convertido Marle y evitar que el curso de la historia se altere, lo que podría llegar a provocar que alguno que otro de ellos desapareciese de la existencia.


Sin embargo, esto es sólo la primera de una serie de circunstancias que llevarán al grupo a saltar de época en época, hasta puntos tan dispares como millones de años en el pasado o un futuro lejano y apocalíptico que nos revela el meollo de todo el asunto. Según está registrado, una criatura emergerá de las entrañas de la tierra en una fecha determinada y desencadenará el armageddon lanzando un ataque devastador que borrará del mapa a casi toda la humanidad. Cuando lleguen a ser conscientes de en qué están realmente metidos, los esfuerzos de Crono, Lucca y Marle se encaminarán a evitar los acontecimientos de una fecha muy concreta: el Día de Lavos en el año 1999, el día del fin del mundo.

Por el camino a través del tiempo y el espacio, iremos conociendo nuevos personajes, de los cuales algunos se acabarán uniendo al grupo y otros nos revelarán partes importantes de la trama de la juego. Así conoceremos al espadachín Frog, víctima de una maldición que le ha convertido en una rana humanoide y que cuenta con una historia personal de venganza y un fenomenal tema musical. O a Ayla, la jefa de un poblado prehistórico que es una bestia parda acostumbrada a medirse el lomo con dinosaurios. O el servil Robo, un androide con buen fondo procedente del futuro. Habrá también enemigos en cada etapa temporal, desde dinosaurios evolucionados hasta sistemas de defensa altamente tecnificados, pasando por políticos medievales un tanto idos de la olla. Pero si uno brilla con luz propia ese el hechicero Magus, que intentó con su ejército conquistar Guardia en el pasado y que mira tú por donde, puede que esta vez se salga la suya. No obstante, si algo aprendimos de los Transformers es que hay más de lo que se vé, y quizá en el sitio más inesperado en la época más inesperada aprendamos más sobre varios de estos personajes y sus vidas, porque Sakaguchi ya nos enseñó lo que valía un peine en a cuanto personajes carismáticos en Final Fantasy VI y aquí no se queda atrás. Avanzar en Chrono Trigger es vivir no una, sino varias vidas alejadas prácticamente por mundos de distancia, con sus claroscuros y sus momentos determinantes hasta que todas sin excepción coinciden en un punto marcado por el destino.

Como buen discípulo de Dragon Quest y Final Fantasy, Chrono Trigger hace gala de un supuesto, y enseguida entraré en detalle sobre esto, sistema de combate por turnos, con un pequeño detalle que lo hace más dinámico. Al comenzar la partida el juego nos da a elegir entre dos modos de batalla: activo o en espera. En el segundo tenemos nuestro tradicional combate por turnos, en el que cada personaje tiene una barra de acción que cuando se ha completa indica que el personaje está listo para actuar. Los enemigos en este modo esperarán a que hagamos nuestra acción, pero si elegimos el modo activo, los truhanes que enfrentemos actuarán cuando les venga en gana sin respetar nuestro turno, como ancianitas en una panadería.

De todas formas estoy hablando de un sistema por turnos cuando realmente no es así. Decía antes la palabra “supuesto” porque en Chrono Trigger habría que hablar más bien de iniciativas, ya que en cuanto tengamos a más de un personaje listo para actuar, no necesariamente debemos seguir el orden, sino que podemos pasar de personaje en personaje para decidir a nuestro antojo quién golpea antes y quién le sigue, lo que añade un componente estratégico, acentuado por las consabidas piezas de equipo que afectan las características de los personajes, entre ellas la velocidad con la que la barra de acción se rellena. Esto da pie a una característica que realmente da muchísimo juego sobre todo en combates largos, y son los ataques combinados. Cada personaje aprende a medida que gana experiencia sus propias técnicas de combate y, a partir de cierto momento, conjuros mágicos basados en un determinado elemento innato a cada uno. Ahora bien, dos o tres personajes listos para actuar a la vez pueden combinar sus técnicas y conjuros para obtener lo que se llaman Dual Tech y Triple Tech. ¿Ataque en área Cyclone de Crono potenciado con la llamarada de fuego de Lucca? Tuyo es. ¿Lanzar una cura a todo el grupo con el Aura Beam de Robo y Marle? Hecho. ¿Y qué tal suena un ataque mágico combinado de tres elementos simultáneos? No dejes de probar el Delta Force o el Dark Eternal. Hay muchas combinaciones entre personajes y son de lo más llamativo que se ha visto en Super Nintendo. Mención aparte merece el X-Strike, el combo por antonomasia de este juego que incluso Scott Pilgrim usa una de sus novelas gráficas. Con estos elementos, los combates contra jefes en Chrono Trigger resultan realmente épicos y desafiantes, pero con la debida estrategia de grupo no hay nada que no se consiga. Y lo bien que te quedas luego, oye.

Visualmente, Chrono Trigger lucía más que bien. El diseño de Toriyama estaba ahí, saltándote a la cara en cada pantalla. No sólo en los personajes, ojo. También en algunos escenarios, como el imponente castillo de Magus, se veía claramente la mano del bueno de Tori. También habría que reseñar el uso del famoso Modo 7, que a pesar de abrir las puertas del infierno pixeloso proporcionaba un par de momentos para el recuerdo en este juego. Y si de vista íbamos bien, de oído íbamos mejor. Estaba Nobuo Uematsu, el compositor de los Final Fantasy y estaba también Noriko Matsueda, que se había estrenado con el Front Mission, pero sobre todo estaba Yasunori Mitsuda, un hombre al que debemos la fenomenal banda sonora del que sería precisamente la segunda secuela de este juego tras la novela interactiva Radical Dreamers, Chrono Cross para Playstation. Entre los tres nos ofrecen piezas que son un puro deleite, conformando el que muy posiblemente sea uno de los mejores apartados musicales del catálogo de Super Nintendo.

Tema de Robo

Batalla contra Magus

Castillo de Guardia

Tema de Lucca

Haciendo balance tenemos una historia grande en la que podemos encontrar tramas paralelas dependiendo de nuestras acciones, personajes muy definidos salvo Crono en su papel de prota genérico, combates entretenidos, enorme variedad de armas, enemigos y piezas de equipo, gran nivel visual y musical, una duración muy buena y la posibilidad de rejugarlo en el modo New Game +  para ir sacando cada uno de sus trece, ahí es nada, trece finales alternativos. Y si os parecen pocos, sabed que los posteriores remakes de Playstation y la reciente versión de Nintendo DS incluían, aparte de momentos del juego y su propia intro convertidos en secuencias de anime, algun que otro final más llegando creo que hasta dieciséis en el cartucho de DS. Chrono Trigger fue y sigue siendo para muchos el mejor RPG de Super Nintendo a caballo con Final Fantasy VI y uno de los mejores videojuegos jamás creados. Soy consciente de que el JRPG es un género que está en sus horas más bajas y que seguramente Chrono Trigger no hará mucha gracia a los jugadores de hoy en día, pero no quiero dejar de recomendar encarecidamente que cualquiera que quiera acercarse a este juego se haga con la versión de DS y la pruebe. Si disfrutó con los clásicos RPG’s de Super Nintendo, Chrono Trigger le atrapará irremediablemente y le transportará en el tiempo a una época pixelada de magia y fantasía. Además, mejor estar preparados no sea que Lavos asome su feo rostro en 2012.

Epílogo: 31 de diciembre de 2010, mi cumpleaños. Mis amigos me regalan esto:


Qué gusto da cuando le conocen a uno  🙂



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Acerca de juanefdez

Gamer nostálgico a tiempo completo.
Esta entrada fue publicada en 90s, Consolas, Retro Reviews, SNES y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Chrono Trigger

  1. Spin dijo:

    Uffff, se me planto un lagrimon (?)
    Este juego es mágico y fantástico, la historia es atrapante y épica y los personajes son tan carismáticos que les agarras cariño
    Excelente reseña

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